CULTURA

Beatriz Rico y David Gutiérrez protagonizan el sábado el thriller 'Palabras encadenadas' en la casa de la cultura

Las entradas están disponibles en la Universidad Popular y también lo estarán el día del espectáculo en taquilla

REDACCIÓN HOY TALAYUELA
REDACCIÓN HOY TALAYUELA

La obra de teatro 'Palabras encadenadas' protagonizada por los actores Beatriz Rico y David Gutiérrez se pondrá en escena en Talayuela este próximo sábado, 20 de noviembre, a las 20.00 horas. El precio de la entrada será de 1 euro y ya están a la venta en la Universidad Popular.

Escrita por el dramaturgo Jordi Galcerán y dirigida por el extremeño Domingo Cruz.

Esta obra cuenta la historia de un psicópata y sus crímenes en un thriller psicológico que reúne en el escenario de un sótano a una pareja: un secuestrador y su víctima y desvela también la imposibilidad de marcar límites entre la locura y cordura, entre verdugo y víctima.

Aparentemente el espectador asiste al relato de los crímenes del secuestrador y a la amenaza de matar a la mujer, pero la trama, en la que desempeña un papel crucial el juego de palabras encadenadas, va dando giros dramáticos que desvelan que lo que se cuenta tiene un trasfondo en el que los papeles de verdugo y víctima no son tan exactos como parecen.

Según el prólogo a la edición de 'Palabras encadenadas' de Rodolf Sirera esta obra es la historia de un psicópata y sus crímenes, pero desvela también la imposibilidad de marcar límites entre la locura y cordura, entre verdugo y víctima.

Sabiamente Galcerán construye la pieza de forma milimétrica, graduando la información que nos permite el desvelamiento de las verdaderas relaciones que unen a los personajes. Paso a paso, la historia se hace más compleja y el afloramiento de cada nueva verdad sigue su cuestionamiento, de modo que se genera una nueva incertidumbre.

Lo que hubiera podido ser una simple propuesta moral, todo lo emocionante que se quiera, pero lastrada por una clara toma de partido, que nos hubiera impedido simpatizar directamente con la víctima y sentir repugnancia por el verdugo, queda convertido en un ambiguo interrogante sobre la condición humana, gracias a un hábil escamoteo, que no es otra cosa que la muestra de que ser un torturador y no torturado sólo depende de tener el poder de elegir el papel y contar con los recursos necesarios para representarlo con éxito. Según la sinopsis de la obra recogida en la web de la 'El Desvan' distribuidora de la misma.