CNA

La central de Almaraz estudia construir otro almacén temporal de residuos

Permitiría albergar todos los elementos gastados que no quepan en el ATI actual, dado que este tiene capacidad hasta el año 2027

M.A.M.

Las empresas propietarias de la central nuclear de Almaraz estudian la posibilidad de construir un «ATI 100%», esto es, un almacén temporal individualizado que pueda albergar todos los elementos de alta actividad que se acumulan en las piscinas de combustible gastado y que no cupieran en el almacén actual. En este, que ya ha empezado a ser usado, caben 20 contenedores de 32 elementos cada uno. De hecho en ese primer ATI ya se han colocado dos contenedores, y se espera llevar otros dos a lo largo del año, uno en junio y otro a finales de diciembre.

Ese ATI 100% ahora mismo es solo un proyecto en el que ha empezado a trabajarse, por lo que todavía no se sabe si será una instalación nueva o una ampliación del almacén actual ni el coste que tendría en caso de hacerse, según aseguró el director gerente de la CNA, Rafael Campos, en la rueda de prensa que ofreció ayer en Navalmoral de la Mata para hacer balance de la actividad de la planta en 2018.

«No es nuevo, puesto que en Estados Unidos ya hay instalaciones similares. Pero todo está en estudio», insistió. Y es que el ATI que está operativo tiene capacidad hasta el año 2027, que es cuando, en principio, dejará de funcionar una de las dos unidades de la central. «Siga funcionando después o empiece a desmantelarse, los elementos se tienen que sacar de las piscinas, por lo que tenemos que estar preparados para cualquier tipo de escenario y en este sector se trabaja con mucha antelación», señaló.

Campos reconoció después que los últimos meses han sido «complicados», tanto por la incertidumbre vivida sobre el futuro de la central, como por las dos recargas de combustible realizadas en 2018. En el primer apartado tanto él como Aniceto González, responsable de Relaciones Externas, agradecieron el apoyo recibido de toda la comarca para que continúe funcionando, empezando por alcaldes y alcaldesas, pasando en unos años de 'Almaraz, no gracias', a 'Sí por favor', «al ver lo que supone la instalación para la zona y para toda la región».

Eficacia y seguridad

Y así van a continuar hasta «el último megawatio, funcionando con la máxima eficacia y seguridad», según dijeron, además de haberse marcado un nuevo objetivo para los próximos años: cero accidentes laborales. De ahí la puesta en marcha de un plan específico, porque si bien su número ha sido muy bajo en 2018, solo cinco y de carácter leve, no quieren que ocurra ninguno.

En lo que se refiere a la producción, fue de 16.317,6 GWs en 2018 entre las dos unidades, lo que supone el 6,5% de la energía consumida en España ese año y casi el 30% del total de origen nuclear. Y además con hitos importantes para la planta, como seis años sin paradas automáticas en la Unidad II y dos en la Unidad I y solo cinco sucesos notificables, «sin ninguna significación para la seguridad».

«Todos los datos demuestran que la central de Almaraz es segura, fiable y eficiente y así queremos seguir operando hasta el último día, invirtiendo lo que sea necesario para conseguirlo y estando preparados para cualquier escenario», manifestó el director gerente.