HOMENAJES

El colegio Maristas de Navalmoral homenajea a Pablo Estévez

Se trata del primer no docente que recibe este homenaje por su trayectoria como cocinero en el centro educativo

Luis Miguel Martín
LUIS MIGUEL MARTÍN

El 'Mira Sierra' cumplirá este 2022 la friolera de 56 años. Mucha historia gastronómica a sus espaldas que Pablo Estévez, chef y propietario, celebra con sus menús para conmemorar esa historia. Se trata del negocio más antiguo de Talayuela.

Pablo Estévez Galindo, de 81 años de edad. Nació en Barrado y a los 11 años de edad vino a vivir al Campo Arañuelo desde que sus padres abrieron en Navalmoral la pensión «Pina». Pablo, vecino de Talayuela, ha estado al mando del negocio desde el 6 de abril de 1966 hasta pasarle el testigo a su hijo Mariano Estévez, quién desde pequeño ha aprendido el negocio familiar.

El pasado 6 de junio, Pablo recibió de parte del Colegio concertado Nuestra Señora de Guadalupe de Navalmoral más conocido como el colegio Maristas un merecido reconocimiento por su trayectoria como cocinero del centro educativo moralo.

El homenaje, que se lleva a cabo cada año en la misma fecha conmemorando el nacimiento de del fundador del Centro, Marcelino de Champagnat, tiene como objetivo reconocer el trabajo de los docentes que se jubilan o cumplen los 25 años como educadores en el Centro. En esta ocasión se reconoció por primera vez el trabajo y la trayectoria de a una persona que no se dedica a la docencia.

Es el caso de Pablo Estévez, que como nos cuenta el propio director del Centro Educativo, Antonio Vallejo, se trata de una persona con «una tremenda humildad, sencillez y muy solidario». Vallejo, que conoce a Estévez desde hace más de 15 años, nos cuenta que «la relación de Pablo con el colegio ha sido muy cercana, como de familia. A Pablo se le hace un reconocimiento porque se le siente como parte de la familia Marista. Siempre en el comedor fue muy cercano con los niños, nunca permitió que ningún niño se fuera con hambre, en otros tiempos ayudó a varias familias. Cada año se hace un reconocimiento a los compañeros que se jubilan o cumplen 25 años como docentes. En el caso de Pablo, ha sido la única persona no docente que ha recibido este homenaje ya que la familia marista entiende que ha sido durante muchos años un educador más en valores tan importantes como la humildad, la sencillez, la solidaridad o la importancia de la familia».