El martes comenzaron las tareas periódicas de desinfección, desratización y desinsectación (control de cucarachas) en Barquilla de Pinares y Santa María de las Lomas.
Como consecuencia de las altas temperaturas estivales, estos animales incrementan su actividad biológica.
Desde las autoridades se pone en conocimiento de la población que esta labor de fumigación puede provocar el «efecto desalojo», que algunas cucarachas busquen una vía de salida y salgan a la superficie, no tardarán en morir debido al producto aplicado.
Igualmente, en Talayuela se continúa con las labores de mantenimiento y curas periódicas.
Así pues, mucha paciencia ante estos enemigos de la salud.
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