CULTURA

«Cuento historias de quintos para que no se olvide aquella época»

«Cuento historias de quintos para que no se olvide aquella época»

Ricardo Cano presentó en la noche de ayer su nuevo libro 'Cuando fuimos jóvenes'

Luis Miguel Martín
LUIS MIGUEL MARTÍN

El músico talayuelano, Ricardo Cano, conocido en la localidad por sus actividades junto a la Asociación Musical «Sintonía» presentó su nuevo libro ayer viernes, 9 de noviembre, titulado 'Cuando fuimos jóvenes'.

La obra recopila recuerdos y un rico anecdotario sobre el Servicio Militar de vecinos de Talayuela y de algunas poblaciones cercanas. La mili fue obligatoria en España hasta 2001 y de aquellos años quedan las historias y las anécdotas que cuentan los abuelos de vez en cuando. Son todas esas situaciones, algunas divertidas y llenas de tópicos, las que el autor en esta su obra ha recogido.

Hace ya un año de su primera publicación, ¿está satisfecho de su primer libro?

Estoy muy satisfecho. Es una obra a la que tengo mucho cariño y de la que sigo recopilando historias para hacer una segunda parte.

¿Qué nos vamos a encontrar en su segunda obra?

Es un libro sobre los quintos de mi época. La mili, o servicio militar obligatorio, una experiencia que compartimos varios millones de varones españoles que seguimos vivos. Contar cosas sobre ella, o escucharlas, lo ha disfrutado casi todo el mundo. Conversaciones con frases del estilo de «cuando yo hice la mili», una muletilla que da paso al relato de un acontecimiento más o menos verídico y que puede ser amargo, de resignación o divertido. Pero antes de irnos a la mili, celebrábamos el ser quintos durante una semana de fiesta.

He dividido el libro en tres partes. En la primera encontraremos anécdotas de los quintos de Talayuela de 1972, en la segunda parte he puesto un recopilatorio de fichas técnicas y documentación sobre el «talleo» y tradiciones de los quintos en los pueblos de la zona y en la tercera parte recopilo canciones populares de los quintos.

¿Qué ha querido transmitir escribiendo este libro?

Todos los relatos, costumbres y festejos que relato en este libro son verídicos. Los cuento tal y como ocurrieron para que queden en el recuerdo, y para que nuestros hijos y nietos conozcan una época que a ellos no les ha tocado vivir, pero de la cual se conservan algunas tradiciones y se echan de menos muchos valores.

La mili era para unos cuantos una ocasión para salir de su entorno y en algunos casos también para buscarse una oportunidad profesional. Otros muchos lo rememoran como un parón vital. Pero para todos y cada uno de los que la hemos hecho es una experiencia imborrable, independientemente del carácter militar.

Este libro es un pequeño homenaje a mis compañeros, a los quintos de mi generación, que a lo largo de los años seguimos siendo grandes amigos. Mi motivación ha sido contar, tal cual lo viví, la historia de cuando fuimos jóvenes.

En definitiva, es un pedazo de historia de Talayuela que me gustaría que no se perdiera y que espero que en algún momento pueda recuperarse.

¿Cómo se organizaban los quintos?

Una vez que el alguacil te llevaba a casa la circular, firmabas una carta que te convocaba para medirte y pesarte. Normalmente esto se hacía por Carnavales. En esos años hasta que no eras quinto no se te consideraba mayor de edad, no podías fumar ni beber delante de tu padre, o ir a pedir la entrada en casa de la novia.

¿Cómo fue su servicio militar?

A mí como a muchos de esta zona me tocó primero ir a Cáceres a hacer tres meses de lo que entonces llamábamos «campamento». De ahí fui destinado a Madrid, al regimiento de transmisiones «Zarco del Valle». Allí se hacían todos los cursos de comunicaciones y electricidad. Al poco tiempo me marche de voluntario a La Línea de la Concepción, muy cerquita del Peñón. La mayor parte del tiempo lo que me tocó fue estar de conductor con las transmisiones para comunicar en según qué puntos con los aviones que cruzaban el Estrecho.

Son muchas las anécdotas que nos encontramos en su libro, ¿cómo se ha documentado?

He tirado de memoria y de hablar con los compañeros de la época, vas hablando con unos y con otros y vas tirando del hilo. En estas conversaciones me he encontrado de todo, desde historias que parecen irreales pero en las que yo estaba allí y doy fe de que eran ciertas hasta a algún compañero que me decía «yo sólo recuerdo que empecé a beber el primer día y hasta una semana después no me aclaré». Éramos muchos quintos en aquella época, muchos de ellos me han ayudado a escribir el libro recordándome historias, algunos que no he podido localizar, otros no han querido salir en el libro y lo respeto, y otros compañeros ya no están con nosotros. Sólo del 72 había más de cincuenta quintos de los Pueblos Nuevos, 26 nacidos en Talayuela y 18 que vivíamos en Talayuelano pero no éramos nacidos aquí.

De la semana de quintos, ¿qué es lo que recuerda con más cariño?

Lo que más me gustaba de aquellos años y que ahora se ha perdido es que todas las casas del pueblo estaban abiertas, la amistad y cercanía de la gente no es igual que hoy en día. Ahora somos todos más recelosos. En la época de los quintos todo el pueblo colaboraba ya que todos teníamos un familiar que le tocaba ya que eran quintas muy grandes. Estábamos todos locos porque llegaran esos días. Aunque la gente tuviese poco todos colaboraban, eran tiempos más humildes.

¿Por qué cree que es importante que se recupere esta tradición?

Sería bonito que se recuperara esta festividad pero que ahora fuese de hombres y mujeres, no va a ser como antes pero las fiestas puedes adaptarse en vez de perderse. Para mí, que se pierdan estas tradiciones es perder identidad como pueblo y me da mucha pena por las generaciones que vienen. Por eso animo a todos los jóvenes a que recuperen esta tradición que es historia de Talayuela y son raíces que hay que mantener.

Almaraz, Casatejada, Castañar, Rosalejo, Deleitosa, Navalvillar… son muchos los pueblos que lo siguen celebrando, las fiestas no son iguales que hace 50 años pero van evolucionando, ¿por qué no va a ser posible recuperarla en Talayuela?

¿Cuál es el siguiente proyecto de Ricardo Cano?

Por ahora seguiré recopilando historias. Tengo varios proyectos en mente, pero necesito tiempo para terminarlos. Tengo uno muy avanzado que trata sobre una historia de amor y por otro lado estoy recopilando historias de jubilados en mis viajes con el imserso. También me gustaría agradecer a familia y amigos por su implicación en esta última obra y al Ayuntamiento por poner los archivos municipales a mi disposición.

 

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