El director del colegio Gonzalo Encabo defiende la continuidad de las clases de Lengua Árabe y Cultura Marroquí
«Aún albergo alguna esperanza, aunque sea remota, de que pueda mantenerse, por lo que apelo a la sensatez y a la coherencia», dice Luis Alfonso Corrales
«Intentaremos hacer lo posible y hablar con quién sea, cuando se forme Gobierno, para que el programa continúe y se quite este despropósito».
Son ... palabras del director del colegio público Gonzalo Encabo, Luis Alfonso Corrales, tras conocer que los dos profesores de Lengua Árabe y Cultura Marroquí que trabajan por la tarde en los dos colegios de Talayuela (el otro es el Juan Güell), y en los que, además, hacen las veces de mediadores en jornada de mañana, dejarán de hacerlo a partir del próximo curso, en virtud al pacto autonómico PP-VOX.
Corrales explica que se trata de un convenio entre el Reino de Marruecos y el Gobierno de España, que data de 1980 y que empezó a ejecutarse en 1985. Alrededor del año 2002 arrancó en Talayuela, cuando aún la consejería de Educación, a pesar de tener ya las competencias, ni siquiera gestionaba dicho programa.
Desde entonces, prosigue, se ha venido desarrollando con éxito, primero en el colegio Gonzalo Encabo y después en ambos, con dos profesores nativos a los que el Gobierno marroquí prepara para dar clase en España, incidiendo en el necesario conocimiento de la lengua española e impartiendo unos contenidos que vienen reflejados en el citado convenio, publicado en el BOE, y que en ningún caso incluye religión.
«Todos conocemos lo que se imparte y es muy útil para todo el alumnado, ya sean marroquíes, españoles o españoles descendientes de marroquíes. Aunque yo siempre digo que en el colegio no hay marroquíes ni españoles, sino niños y niñas», aclara.
Y es que, defiende Corrales, de la formación que imparten en horario de tarde y de la labor de mediación que se realiza en horario de mañana, se benefician todos, pues se mejora la comunicación, la inclusión e incluso hacen labores de traducción y mediación. «totalmente necesarias en nuestros centros».
En la actualidad, unos 80 alumnos del Gonzalo Encabo y 60 del Juan Güell asisten a estas clases, que incluyen contenidos de lengua, geografía y cultura árabe, «nada de religión, así como las normativas y las leyes del Gobierno de España para aprenderlas y saber que hay que cumplirlas», señala.
«No ha habido nunca ningún problema. Han metido en un acuerdo regional un tema que afecta solamente a Talayuela y a dos profesores en toda Extremadura, sin contar con nosotros, que somos los afectados. No sé a quién se le ha ocurrido semejante idea o qué iluminado ha metido esto y por qué motivo. Entiendo que no conocería ni el programa ni cómo está funcionando, que está abierto a todos los alumnos y que a la Junta no le cuesta un euro», subraya.
De ahí que manifieste que las puertas de su colegio están abiertas a las autoridades regionales que hayan incluido este punto en el acuerdo para que vayan a conocerlo, se sienten y hablen con todas las partes para saber de cerca qué es y cómo funciona.
Una medida populista
Entre estas partes estaría el Ayuntamiento, a quienes tampoco han consultado, a pesar de estar gobernado por una coalición entre los mismos partidos.
«Siempre nos han tratado y nos tratan muy bien, como también lo hace la propia consejería de Educación. Nos miman mucho, en éste y en todos los aspectos, puesto que participan en las actividades o nos ayudan con sus recursos. También hay una buena convivencia con la comunidad Islámica. Todo estaba bien y no se debería causar un problema por un acuerdo absurdo y un tanto populista, desde mi punto de vista. No lo entendemos».
Aquí destaca que la comunidad educativa, y considera que también el Ayuntamiento y la ampa, quieren que se mantenga, manifestando que este programa favorece la normalización, la diversidad y la inclusión de todos los alumnos, añadiendo que es habitual que algunos se incorporen con escaso conocimiento de español, por lo que su labor es aún más relevante.
«Nos van a quitar algo que para nosotros es muy válido y que tenemos con coste cero. Aún albergo alguna esperanza, aunque sea remota, de que pueda mantenerse, por lo que apelo a la sensatez y a la coherencia», concluye el director del colegio talayuelano.