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Endesa asegura que las fechas de cierre de Almaraz son todavía orientativas

Central nuclear de Almaraz/ HOY
Central nuclear de Almaraz / HOY

Los trabajadores aseguran que mantienen la incertidumbre pese a la reunión que mantuvieron este jueves con los dueños de la central nuclear

J.M. CAMARERO | M.A. MARCOS

Las compañías propietarias de las centrales nucleares sellaron el pasado miércoles junto a Enresa –la empresa pública encargada de gestionar los residuos radiactivos– el protocolo de acuerdo para el cierre de estas instalaciones de forma escalonada hasta el año 2035, el último en el que este tipo de instalaciones seguirán aportando luz al sistema. Fueron Iberdrola y Naturgy las que estamparon su firma en el documento. La próxima semana lo hará previsiblemente Endesa, una vez que lo apruebe su consejo de administración –como así lo requieren sus normativa interna–, que tendrá lugar el día 11 de marzo. Y también está previsto que lo haga EDP en los próximos días.

Son las cuatro empresas propietarias de los siete reactores nucleares que hay en funcionamiento, con participaciones cruzadas, aunque son Iberdrola y Endesa los que tienen la mayor parte de esa propiedad accionarial. Las fechas de cierre pactadas son orientativas, tal y como reconocen en Endesa, donde insisten en que no se trata de una clausura fijada e inamovible. Todo dependerá del contexto que haya en cada momento en cuando a garantía de suministro del sistema y el grado de implantación de las renovables, apuntan en la compañía eléctrica.

Como línea general de trabajo, la vida media que tendrán las centrales nucleares superará los 46 años, frente a los 40 años en los que se encuentra establecida su actividad hasta ahora. Una vez que vayan expirando las licencias, los propietarios tendrán que ir solicitando prórrogas del negocio. Con estas previsiones, los dos primeros reactores que echarían el cierre serían los de Almaraz I y II (Cáceres), en el año 2027 y 2028. Lo harían después de ampliar su vida en casi siete años y medio, en el primer caso, y algo más de ocho años en el segundo. En cualquier caso, será la junta de propietarios (donde Iberdrola tiene una participación del 53%, Endesa del 36% y Naturgy del 11%) la que decida el próximo día 12 aprobar esa petición de prórroga.

Mientras tanto, el comité de empresa de Almaraz ha aprovechado hoy la concentración habitual de los jueves a las puertas de la planta para dar cuenta a los trabajadores allí reunidos del desarrollo de la reunión mantenida horas antes en Madrid con responsables de las empresas propietarias y de la que salieron «igual que entramos».

Falta de concreción

Así lo manifestó a HOY el presidente del comité, César Vizcaíno, ante la falta de concreción de las empresas, que todavía no han solicitado la renovación de la licencia de explotación ni saben por cuántos años lo harán. De hecho la impresión de la plantilla es que agotarán el plazo todo lo posible al no existir unanimidad entre las tres dueñas.

La incertidumbre se mantiene y por ello las movilizaciones también. Vizcaíno recordó la manifestación que celebrarán en la tarde del lunes desde las puertas de la central hasta el Ayuntamiento. Poco después de recoger las impresiones de César Vizcaíno, se conoció el punto de vista de la parte empresarial a través de un comunicado en el que se asegura que tanto en la reunión con el comité de empresa como en otra posterior con el gobierno municipal de Almaraz, el presidente de la Junta de Administradores «ha transmitido el compromiso de las propietarias con la zona y sobre todo con los trabajadores».

En la nota se dice que se les ha informado sobre el objetivo que el Plan nacional de energía y clima fija respecto al cierre de las centrales nucleares en España en dos etapas.

«En línea con esto, y con la preparación por Enresa del VII plan general de residuos nucleares, los administradores han manifestado su compromiso con dicho plan que contempla el cierre ordenado de las centrales nucleares siguiendo el calendario de puesta en servicio de las mismas».

Esas fechas, sin ser definitivas por no estar aprobadas, «constituyen el marco en el que a lo largo del mes de marzo la asamblea de socios debe tomar la decisión de renovar la autorización de explotación de CNA», se dice.