AGRICULTURA

«Existen alternativas al cultivo de tabaco»

Pinar, con una ristra de pimientos en un mercadillo/ e.g.r.
Pinar, con una ristra de pimientos en un mercadillo / e.g.r.

Este agricultor losareño ha fundado 'Plantas y hortalizas Tito' en la finca de El Robledo

E.G.R.

Tito Pinar cambió el cultivo de tabaco por las hortalizas, alternativa de la que actualmente vive, comercializando sus propios productos

-Toda una vida dedicada al mundo del campo, principalmente al tabaquero...

-Pues sí. Como se suele decir, nací debajo de una tabaquera. Recuerdo que con tan solo nueve años me mandó mi padre a llevar el bocadillo a mi hermano, que estaba regando. Al llegar me dio la azada y me dijo que me pusiese a regar... [ríe]. Y desde entonces pues ayudabas en lo que podías, aunque prácticamente hacía de todo.

-Comenta que aquello fue en la explotación familiar. ¿Cuándo comenzó con la suya propia?

-En 1990 me puse por mi cuenta, y hasta ahora. En lo que a tabaco se refiere, llegué a producir 33.000 kilos de la variedad Virginia (popularmente conocida como rubio), en un total de nueve hectáreas, ubicadas en la finca 'El Robledo', en Losar de la Vera. Todo iba bien al principio, sin embargo fui perdiendo la ilusión con el cultivo de tabaco.

-¿Por qué?

-Porque no había beneficio. Tiempo atrás sí, pero ahora mismo, nada. Así que hace cinco años empecé a compaginar el tabaco con hortalizas y plantas para huerto, que criaba en un pequeño vivero.

-¿Cómo fueron esos inicios?

-Pues como todo, despacito. El primer año con solo 3.500 metros cuadrados, más el citado vivero. Hasta que hace tres años dejé definitivamente de poner tabaco.

-¿Y ahora?

-Ahora tengo un total de cuatro hectáreas plantadas. De estas una y media es de tomate, una de pimientos de todo tipo, media de sandías y melones, otra media de cebollas y el resto con un poco de todo. Pimiento tardío, berenjenas, calabacín, pepino...

-Una producción que usted mismo comercializa...

-Sí. Vendo en mercadillos de la zona. También a tiendas, bares y almacenes de fruta y verdura, que a su vez lo comercializan por establecimientos de la comarca.

-¿A qué mercadillos asiste?

-Ahora solo a los de Talayuela, los martes, y Madrigal de la Vera, los viernes. Antes también iba al de Navalmoral de la Mata y al de Jarandilla de la Vera. Más del 90% de las hortalizas que vendo son de producción propia, mientras que la fruta la compro en almacenes de aquí.

-¿Cómo es una jornada de trabajo en un día de mercadillo?

-Dura, muy dura [ríe]. Me levanto a las cuatro de la mañana para estar en el almacén a las cinco. Hora y media después ya estoy montando el puesto de venta ambulante, porque entre las siete y media y ocho ya tengo a los primeros clientes comprando. Y ya vendiendo hasta las dos o dos y media de la tarde. Me pongo a desmontar... y como muy pronto hasta las cuatro de la tarde no llego a casa. Luego lo que haya que hacer en la parcela...

-¿Es esto más duro que el cultivo del tabaco?

-Sí, sin duda. El cultivo de hortalizas supone tres o cuatro veces más trabajo que el del tabaco. Pero bueno, no me quejo porque la verdad es que me gusta el trabajo en el campo y también el trato con la gente. Pero la verdad es que cultivando tabaco vivía mucho mejor que ahora.

-Llama la atención que la mayoría de excultivadores de tabaco han dejado las tierras en barbecho, pero usted no... ¿Por qué?

-Porque no quieren, por desconocimiento de que hortalizas sí se pueden plantar... no sé. Yo decidí plantar hortalizas porque como digo me gusta el trabajo en el campo y porque tenemos una comarca ideal para ello. Tenemos buenas tierras, agua, infraestructura, el clima ideal... ¿Por qué no hacerlo? Prueba de la idoneidad para estos cultivos es que en Valverde de la Vera tenemos a uno de los mayores productores de calabacín de España y en Barquilla de Pinares producen los mejores melocotones de todo el país.

-¿Los mejores?

-Los mejores, sin lugar a dudas. Esto prueba que alternativas al tabaco hay. Lo que pasa es que la gente no se quiere aventurar a salir del cultivo del tabaco porque es muy cómodo, porque es lo que hemos hecho durante décadas. Pero vamos, que si viniesen los agricultores murcianos y viesen todas las tierras que tenemos paradas aquí, con este agua y este clima, pensarían que estamos tontos.