PLANTAS FOTOVOLTAICAS

Extremadura acoge la tramitación de 55 plantas fotovoltaicas

Extremadura acoge la tramitación de 55 plantas fotovoltaicas

La asociación sectorial nacional señala que más de una tercera parte de los proyectos en marcha en todo el país se ubican en la comunidad

JUAN SORIANO

Horas de sol, suelo disponible y líneas de evacuación. Extremadura ofrece lo necesario para instalar plantas fotovoltaicas, a lo que además se suma una Administración que agiliza los trámites todo lo posible. Eso explica que la región se haya convertido en destino preferente de estas inversiones, hasta el punto de que más de la tercera parte de los proyectos en marcha en todo el país se ubican en la comunidad, tal como indica la Unión española fotovoltaica (Unef).

En la actualidad hay 55 plantas fotovoltaicas en tramitación en la región que suman una potencia instalada de más de 3.200 megavatios (MW). Varias de estas instalaciones ya han recibido los permisos necesarios para empezar a construirse y algunas están ya en obras.

Buena parte de estas actuaciones se concentra en cinco grandes plantas, los macroproyectos cuya aprobación corresponde al Gobierno. De ellas, cuatro ya han recibido declaración de impacto ambiental positiva. La primera fue la planta de Talaván, con 300 MW. La instalación de Bienvenida, que inicialmente planteaba 390 MW, se ha quedado finalmente en 180. Compartirá línea de evacuación con la de Usagre, que tendrá una potencia instalada de 500 MW. Y este verano se autorizó la última hasta la fecha, en Talayuela, con 300 MW.

Junto a esto, este verano se pidió solicitud para una nueva instalación, en Valdecaballeros, con 260 MW de potencia instalada. Ante el Ministerio de Medio Ambiente se inició otro proyecto, en Badajoz, de 600 MW, pero aún no ha avanzado en los trámites, por lo que no figura en la relación de actuaciones en marcha.

De estas instalaciones ya está en obras la planta de Usagre y se espera que el resto arranque el próximo año, excepto la de Valdecaballeros, que acaba de iniciar su tramitación.

Las cinco plantas citadas suman una potencia instalada de más de 1.500 MW, aunque en la práctica la potencia y por tanto la capacidad de producción será menor. En la región hay otros cincuenta proyectos que tramitan los permisos necesarios para construirse y que competen a la Junta de Extremadura por no pasar de 50 MW.

Según indica la Consejería de Economía e Infraestructuras, hay que tener en cuenta que los datos sobre proyectos de instalaciones fotovoltaicas varían cada semana y pueden sufrir cambios. A corto plazo, señala que en la actualidad están en marcha para este año y el próximo unos 1.600 millones de euros de inversión, con una potencia instalada que pasa de 2.300 MW. Esto supondría una generación de 9.500 empleos durante la fase de construcción y 500 en la fase de mantenimiento.

Acogidos a la subasta

De los proyectos que tiene en cartera la Consejería de Economía, más de veinte fueron seleccionados el pasado año por la subasta realizada por el Gobierno, que garantiza un precio de venta mínimo de la producción y por tanto unos ingresos estables. En conclusión, hay cerca de treinta instalaciones que se han puesto en marcha sin estar acogidas al sistema regulado, por lo que confían en su rentabilidad.

En el primer caso, la legislación establece que las empresas que se acogieron a la subasta deben tener las instalaciones en marcha antes del 31 de diciembre de 2019. De ahí que muchas estén ya en marcha, como las seis plantas de la multinacional Enel en Logrosán, Talarrubias y Casas de Don Pedro.

El resto de proyectos de este grupo tiene los trámites muy avanzados. La comarca de La Siberia, con otras dos plantas, será una de las más beneficiadas. Pero también el entorno de Badajoz con cinco instalaciones de gran capacidad. Mérida, Trujillo y Galisteo también acogerán este tipo de centrales.

En cuanto a las que no están acogidas al sistema de subastas, destacan las cinco plantas de 50 MW cada una que la empresa Magtel promueve en el entorno de Mérida (dos de ellas estarán en Montánchez y Alcuéscar). También hay un proyecto del mismo calado en Casas de Millán y otro en Badajoz. Junto a esto, la Consejería de Economía señala que hay cinco plantas de 49,45 MW de potencia instalada en el municipio cacereño de El Gordo, así como dos instalaciones de 50 y 20 MW en Talayuela, localidad que acogerá una de las cinco macroplantas.

Hay un dato que revela la importancia de las inversiones en la región. Según datos recogidos por Unef del Registro de productores de energía eléctrica, a 31 de diciembre del pasado año había en la región 4.195 instalaciones fotovoltaicas con un total de 565 MW de potencia instalada en funcionamiento, lo que suponía un 12,1% del país. Extremadura era la tercera comunidad tras Castilla-La Mancha y Andalucía. Estos tres territorios se reparten el 50% de la capacidad nacional, que llegaba a 4.687 MW.

Las 55 plantas en tramitación permitirían multiplicar casi por seis la producción regional. Pero el futuro es aún más alentador. Unef estima que hay 30 gigavatios (30.000 MW) en proyecto en todo el país para los próximos años. La tercera parte, 10 GW, corresponde a Extremadura. Tres veces lo que hay ahora.

Vicente Sánchez, presidente del Cluster de la energía de Extremadura, señala que la gran ventaja de la región está en que estos proyectos se pueden tramitar en seis o siete meses, mientras que en otras comunidades llega a tres o cuatro años. En cuanto a la inversión, indica que en las grandes plantas puede llegar a 800.000 euros por MW. La reducción de costes, que hace años llegaban a 1 millón por MW, también ha sido clave para el desarrollo del sector en todo el país.

José Donoso, presidente de Unef, afirma que «Extremadura es una de las comunidades autónomas con mayor potencial solar fotovoltaico por su ubicación geográfica».