REGISTRO DE CANES

Extremadura tiene ya la mitad de perros que de personas

Badajoz tiene registrados casi 43.000 canes, hay 33.000 en Cáceres, 18.000 en Mérida y cerca de 13.000 en Plasencia

ANTONIO J. ARMERO

Una región de 1.059.501 habitantes y 587.561 perros. Esa es Extremadura a día de hoy. El número de canes sigue al alza hasta el punto de que en la comunidad autónoma hay ya más de la mitad de ellos que de personas. Es lo que dicen el Instituto Nacional de Estadística en el lado humano y el RIACE (Registro de Identificación de Animales de Compañía de Extremadura) en el animal.

Este último recurso es una base de datos propiedad de la Junta de Extremadura –en concreto, de la Dirección General de Agricultura y Ganadería– pero gestionada por los colegios oficiales de veterinarios de Badajoz y de Cáceres. En ella figuran todos los perros con microchip, que es el dispositivo en miniatura que se les implanta a estos animales bajo la piel y que viene a ser la versión canina del DNI. Su implantación es inocua e indolora, por lo que ni siquiera es necesario anestesia. Este dispositivo en forma de cápsula de vidrio biocompatible suele colocarse en el lado izquierdo del cuello del animal, y a la información que contiene se accede mediante un lector.

Entre las utilidades de esta base de datos está la de controlar la población de perros tanto a escala regional como municipal. Gracias a ella se sabe que en Badajoz hay 42.930, según el dato actualizado al pasado 25 de mayo. Esto significa que hay un can por cada 3,5 habitantes. En Cáceres hay 32.616, o lo que es lo mismo, uno por cada 2,9 residentes; en Mérida, 18.016, lo que equivale a uno de estos animales de compañía por cada 3,3 empadronados; y en Plasencia hay 12.743, o sea, uno por cada 3,1 vecinos. En Don Benito hay 16.959 perros con microchip, 11.043 en Almendralejo, 11.472 en Villanueva de La Serena y 6.331 en Zafra. En la provincia de Cáceres, Navalmoral tiene registrados 6.388, Coria 5-901, Trujillo 5.943 y hay 3.317 en Talayuela.

El microchip

«El RIACE es la base de datos en la que están registrados todos los animales de compañía de declaración obligatoria, o sea, los perros, porque los gatos y hurones son de declaración voluntaria», explica Juan Antonio Vicente Báez, presidente del colegio de Veterinarios de Cáceres y veterinario funcionario oficial de la Consejería de Agricultura.

Él aporta también un par de claves que quizás desconozcan algunos dueños de canes. «La obligación de escribir al animal en el RIACE rige para los perros mayores de tres meses o para aquellos que viven en la región durante más de seis meses al año», explica Vicente, que recuerda que la exigencia legal encuentra su base en una norma autonómica del año 2009.

En ella (el decreto 245/2009) se especifica también que el dueño del can está obligado a inscribirlo antes de que este cumpla tres meses o antes de que pase un mes desde que lo compró. La forma de inscribir al animal en esta base de datos es acudiendo a una clínica veterinaria donde haya un profesional acreditado por la Junta de Extremadura para hacer esta labor de identificación. De hecho, la mayoría de las mascotas están ya inscritas porque han pasado alguna vez por el veterinario.

La web del RIACE permitecomprobar si un perro aparece en ella. Para ello, hay que entrar en la página (www.riace.es), pinchar en la opción 'Verificación de datos', después en 'Verificar datos animal' e introducir el DNI del propietario y el del animal, o sea, su microchip. Este contiene un código alfanumérico que figura en el pasaporte canino, donde también figuran datos sobre su raza y edad e información sobre su dueño.

Un mecanismo de seguridad

«El RIACE es un mecanismo de seguridad ante posibles casos de extravío o robo del animal, y también resulta útil para el control de la vacuna antirrábica o para las zoonosis (enfermedades o infecciones animales que se transmiten a humanos en condiciones naturales)», apunta Juan Ramón Vicente, que explica también que «todas las bases de datos autonómicas están integradas en el REIAC (Red Española de Identificación de Animales de Compañía). Esto evita duplicidades, es decir, que un perro esté inscrito en dos registros autonómicos, ya que en cuanto se da de alta en uno, causa baja en otro.

El personal que atiende el REIAC recoge altas a diario, al menos en el caso de las ciudades más pobladas. Hay que tener en cuenta que en esta base de datos figuran tanto las rehalas como los perros cuya muerte no fue comunicada, algo que sucedía más hace uno o dos lustros que hoy.