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Fallece una mujer atropellada por un tren en Navalmoral

Fallece una mujer atropellada por un tren en Navalmoral

De 61 años, había ejercido casi una década como médico en Rosalejo

M.A.M.

Una mujer de 61 años vecina de Navalmoral, Marina Roura Gómez, ha fallecido al mediodía del martes arrollada por un tren que hacía el trayecto Madrid-Zafra en el paso a nivel de la calle Pablo Luengo, a pocos metros de la estación morala. Había ejercido durante varios años como médica en la vecina población Rosalejo.

Ocurrió cerca de las doce y media. Según testigos presenciales, las barreras estaban bajadas al paso del tren y éste hizo sonar la sirena para anunciar su llegada, pero la mujer iba manipulando el teléfono móvil, pudo distraerse y cuando quiso reaccionar ya era tarde, siendo desplazada varios metros.

De inmediato se presentaron efectivos de la Policía Local, la Guardia Civil y una ambulancia medicalizada del Servicio Extremeño de Salud, así como numerosos vecinos del entorno y viandantes, puesto que se trata de un paso muy transitado. De ahí la insistencia de los presentes en el peligro que tienen este tipo de pasos y lo frecuentes que son las distracciones o en otros casos las imprudencias, al cruzar cuando las barreras están bajadas.

De hecho, tirando de hemeroteca, aparecen cuatro fallecimientos, con éste último, en el paso de la línea del tren por el casco urbano moralo en lo que va de siglo, bien en el paso de Pablo Luengo o en el del barrio de la Paz. De ahí también la insistencia de sus sucesivas Corporaciones en pedir que se mejore todo lo posible la seguridad.

De hecho ha tratado de hacerse con la instalación de equipos más modernos y consistentes, para evitar las frecuentes roturas que sufría las barreras anteriores por golpes de vehículos que trataban de pasar cuando no debían.

También ahí se enmarca la petición de partidos y colectivos locales para que la línea del futuro tren de alta velocidad vaya soterrada, no tanto por seguridad –que también- sino para impedir que se levante un muro alrededor de las vías que partiría en dos el casco urbano.

La labor de los sanitarios -que nada pudieron hacer por la mujer- y la espera hasta el levantamiento del cadáver hizo que el tránsito por el paso a nivel estuviera cortado más de una hora para vehículos y peatones, obligando a dar una vuelta considerable por la rotonda de los Sauces o por el barrio de la Paz. Se abrió pasada la una y media. Poco antes el tren había reanudado su marcha.