

En 1919 se firmó el Tratado de Versalles para finalizar con los conflictos de la Primera Guerra Mundial. En Madrid, el rey Alfonso XIII inauguró la primera línea de metro del país y Manuel de Falla estrenó su famosa obra 'El sombrero de tres picos'. Ese año también nació Amalia, que el pasado 30 de julio celebraba su 100 cumpleaños rodeada de su familia.
A sus cien años y con un gran sentido del humor, Amalia Bravo pudo celebrar su cumpleaños junto a sus hijos, nietos y biznietos. Estos últimos ya pueden decir que tienen una bisabuela con 100 años. Un siglo de vida lleno de vivencias, emociones y recuerdos.
En la actualidad, Amalia Bravo es la segunda persona más longeva de Talayuela y la más veterana de la residencia 'el Romeral', por eso le han preparado un homenaje, al que no faltaron varios de sus familiares, el alcalde Ismael Bravo y la teniente alcalde Soledad Castellano. La celebración comenzó con una misa de acción de gracias, a la que siguieron diferentes actuaciones, además de una merienda para todos los asistentes y residentes, no faltó la tradicional tarta, los regalos, y el «cumpleaños feliz». Un día muy especial y emotivo en el que todo el personal de la residencia 'El Romeral' pusieron su empeño para que la homenajeada disfrutara un feliz cumpleaños.
Ya en la comida, Amalia pudo disfrutar de muchos familiares. Algunos de ellos se desplazaron desde Madrid o Torrevieja, donde viven actualmente sus hijos. En el caso de algunos de sus nietas desde Francia o Canarias. Esta extremeña se crio en una familia de cuatro hermanos; Nina, Uve, Hilario y Vidal. Además de tres hermanos por parte paterna; Felipe, Petra y José. Se casó con Manolo Martín y junto tuvieron 2 hijos, 5 nietos y 8 bisnietos.
En una sociedad como la actual, donde envejecer aún asusta demasiado porque se da un valor muy elevado a todo lo que sea o evoque la juventud; en un momento dorado para la industria de los productos contra el envejecimiento, estamos curiosamente en la época de la historia en que más personas sobreviven a su 100 cumpleaños. Amalia Bravo es un ejemplo de ello y pertenece a una de esas tantas familias que tuvo que emigrar en busca de un futuro mejor. Partió con algo más de 50 años hacia Francia junto a su marido y su hijo pequeño. Antes había trabajado de enfermera en la Guerra Civil y realizado diferentes trabajos de costurera. Ya en Francia se dedicó a realizar punto y a coser etiquetas de pantalones para una marca conocida en el país vecino, pero no a cambio de dinero sino a cambio de alojamiento. Según nos cuenta la propia Amalia, quién guarda con cariño y emoción todos los recuerdos que mantiene de esa época, «los comienzos fueron muy duros». La familia vivió durante los tres primeros meses en una zona de chavolas llamada Gargoes les Gonesses junto a otras familias de Talayuela y la zona. Cuando su marido Manolo, de profesión electricista, consiguió algo de dinero y un trabajo mejor se compraron una pequeña casa en Saint Dennis en la calle Rue de Course, no comenta con un perfecto acento francés.
Desde Hoy Talayuela queremos desearle a Amalia Bravo muchas felicidades.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
La chica a la que despidieron cuatro veces en el primer mes de contrato
El Norte de Castilla
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.