COMUNIDAD MUSULMANA

El imán de Badajoz pide espacio en el cementerio para enterrar según el rito musulmán

Interior del cementerio de la Soledad/ HOY
Interior del cementerio de la Soledad / HOY

La comunidad islámica ha firmado un convenio con la Consejería de Salud de la Junta que detalla la forma de enterramiento

C. CARMONA / R. ROMERO

Desde hace 20 años la comunidad musulmana reclama un lugar donde enterrar a sus familiares por el rito islámico. Actualmente, los seguidores de esta religión en la región tienen que enviar los restos de sus familiares fuera de la comunidad. La mayoría de los residentes en Badajoz elige los de Madrid y Marruecos. Existen 27 cementerios musulmanes en España y ninguno de ellos está en Extremadura.

Después de muchas reivindicaciones, la comunidad ha conseguido firmar un convenio con la Consejería de Salud de la Junta que detalla la forma de enterramiento y abre la puerta a crear espacios específicos en la región.

En el rito islámico el cadáver tiene que estar en contacto con la tierra.Este es el principal escollo. Para sortear las normativas, muchos de los musulmanes prefieren expatriar los cadáveres, aunque también se ha extendido la práctica de introducir tierra en el ataúd. De esta manera, el cuerpo está en contacto con la tierra y, además, está dentro de un féretro, con lo que respeta las leyes españolas.

Es esto lo que ha firmado la Junta con la comunidad islámica. Esta acepta ahora que el cuerpo del fallecido se entierre en un ataúd, aunque relleno de tierra. La causa es que la legislación española no permite que el cuerpo esté enterrado directamente bajo el suelo.

Es una forma de acercar posturas tras muchos años buscando una fórmula para llegar a un acuerdo. A cambio, la comunidad ganará una parcela para realizar el enterramiento por el rito islámico y una solución a su demanda. Sin embargo, debe ser el Ayuntamiento el que ceda ese espacio, dado que los camposantos son de titularidad municipal.

Hay que tener en cuenta que el cementerio de San Juan carece de nichos nuevos.Sería, por tanto, el camposanto de La Soledad donde podría ubicarse este nuevo espacio en el caso de que finalmente el Ayuntamiento atienda la solicitud de la comunidad musulmana.

El imán de Badajoz, Adel Najjar, es también el delegado de la Comisión Islámica de España en Extremadura. Este dijo ayer estar a la espera de una respuesta inmediata por parte del Ayuntamiento para dialogar y acordar una parcela dentro del cementerio municipal.

«Somos de aquí y eso es una realidad. Nuestros hijos son extremeños y piden que sus padres puedan ser enterrados cerca de ellos», declara Najjar. Los cálculos apuntan a que residen unos 2.500 musulmanes en Badajoz.

Además, espera que en los cementerios de algunos pueblos donde se encuentran varias comunidades musulmanas dispongan de espacios para sus enterramientos. En zonas como Navalmoral de la Mata comienza a ser una reclamación urgente ya que hay trece comunidades musulmanas asentadas en los municipios de Saucedilla, Jaraíz de la Vera o Talayuela. «Cada vez más gente entiende que nuestras familias están aquí y solamente conocen esto.Es un tema que ya toca solucionar», declara el imán de la mezquita de Badajoz.

Fuentes del Ayuntamiento aseguraron, por su parte, que se encuentran a la espera de que el representante de la comunidad musulmana solicite una reunión oficial para dialogar con el alcalde y encontrar una solución.Recordaron que la parcela que la comunidad musulmana solicita tiene que cumplir unos requisitos. Entre ellos, debe estar mirando a La Meca.

El Ayuntamiento siempre ha defendido que el cementerio es aconfesional y que se pueden enterrar personas que profesen cualquier religión, pero cumpliendo con la normativa española.

En otras ocasiones, el Consistorio ha argumentado que en el recinto musulmán no podrían entrar infieles y el Ayuntamiento, asegura, no puede vetar el acceso de parte de la población al recinto ni contratar trabajadores según su religión. El rito, además, obliga a lavar los cadáveres y tenerlos un tiempo en reposo antes de enterrarlos, algo para lo que no se disponen instalaciones.