POBLACIONES CERCANAS

Multitudinaria manifestación para pedir el soterramiento del tren

La plataforma No al Muro cree que todavía se está a tiempo de cambiar el proyecto en superficie que ha redactado ADIF

M.A.M.

«La ciudad de Navalmoral de la Mata fue moldeando su trama urbana junto con el tren y la estación, inaugurada el 1 de marzo de 1878, y al no estar alejada de la ciudad siempre ha sido un foco de encuentro y desarrollo muy potente. El nuevo tren rápido queremos que respete el actual corredor ferroviario y la estación histórica, a condición que se soterren las vías entre el paso superior de la rotonda de Rosalejo y la de los Sauces, en total unos 1.850 metros de longitud».

Así se inicia al manifiesto que leyeron el jueves varios oradores -entre ellos el conocido naturalista Joaquín Araujo- al término de la manifestación lúdica y reivindicativa que recorrió las calles de Navalmoral, convocada por la plataforma No al Muro, para rechazar, una vez más, que el tren de alta velocidad se construya en superficie en el tramo urbano, a pesar de estar ya adjudicada la obra. La Policía Local estimó en un millar el número de participantes.

«La nueva infraestructura del tren es fundamental para Extremadura, pero a condición de que no convierta la 'ciudad de bienvenida' a la región en un municipio dividido por las vías. Multitud de profesionales del urbanismo y la ordenación territorial alertan sobre el nivel de ruptura y destrucción que supone el proyecto en superficie aprobado por Adif», añade.

La movilización se inició, con música en la plaza de España, frente al Ayuntamiento, donde en ese momento se celebraba el pleno ordinario de junio, para continuar por la zona peatonal de Urbano González Serrano hasta las inmediaciones de la estación, donde se leyó el manifiesto, en el que argumentaban el motivo de la manifestación y pedían cuatro puntos.

Peticiones

Primero a ADIF, «que no ha contestado al Ayuntamiento a su solicitud de realización de un estudio de viabilidad que permita la modificación soterrada del tramo urbano, creando una ciudad atractiva y relevante».

Después a colectivos e instituciones provinciales y regionales para que «cobren cordura ante la demora en la terminación de las obras de apenas 3 kilómetros en Navalmoral, a sabiendas que el tramo con Madrid sigue sin estar aprobado».

También al Gobierno de Extremadura y al Gobierno municipal para que «hagan valer la deuda histórica para con la región dado que, si el coste medio del AVE en España es de 25 millones, aquí se construye solo con 9 millones».

Por último, se dirigen al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana por entender que «todavía estamos a tiempo con el soterramiento, dado que la próxima instalación de la megafábrica de baterías debe vincularse a una trama urbana sin muro, abierta y accesible que facilite el crecimiento urbano de una manera más permeable».