MANCOMUNIDAD

El norte extremeño busca reunificarse

Fernando Pizarro quiere que la unión de Plasencia y las ocho comarcas sea una realidad esta legislatura |La nueva agrupación tomará el relevo de Adesne que será disuelta de forma definitiva una vez se han saldado sus deudas

ANA B. HERNÁNDEZ

Fue en su primera legislatura al frente del Consistorio placentino cuando lanzó no solo la iniciativa, sino que logró con el respaldo de las mancomunidades establecer una nueva alianza del norte extremeño.

Surgió entonces, en el segundo semestre del 2013, la llamada Asociación Norte de Extremadura. Integrada por Plasencia y las mancomunidades de Gata, Las Hurdes, Trasierra-Sierra de Granadilla, Ambroz, Jerte, La Vera, Campo Arañuelo y Riberos del Tajo. Y en la ciudad lo hizo entonces, en la primera legislatura de Fernando Pizarro con mayoría absoluta, gracias a los votos tanto del PP como del PSOE, que aprobaron en pleno los estatutos de la agrupación y, con ellos, su puesta en marcha.

El alcalde aseguraba entonces, y mantiene ahora, que se trata de «una unidad de fuerza para conseguir recursos para el norte extremeño y así poder desarrollar proyectos en favor de todos». Garantizó hace seis años y ratifica en la actualidad que la asociación «será transparente, estará abierta a todo el que quiera estar y no habrá retribuciones, dinero ni cuotas». Su objetivo ahora es que la unidad que se materializó entonces se ponga en marcha de forma definitiva esta legislatura, para potenciar el norte extremeño como destino turístico y trabajar en proyectos comunes en beneficio de las más de 200.000 personas que residen en esta zona de la comunidad.

«Quiero que en esta legislatura, es uno de mis objetivos prioritarios, la Asociación Norte de Extremadura comience a funcionar, para de forma definitiva establecer esta zona de forma conjunta como destino turístico, pero también para concurrir juntos a la convocatoria de fondos europeos y lograr así inversiones que nos beneficien a todos», declara Fernando Pizarro.

Una unión «que refuerce el norte», pero que «evite los errores del pasado». En concreto los que han llevado a su disolución a la agrupación que precedió a esta -Agrupación de Desarrollo Sierras Norte de Extremadura (Adesne)- y que ha motivado también su parálisis hasta la fecha. Porque lo cierto es que desde 2013, después de la constitución de la Asociación Norte de Extremadura, con homenaje incluido de Plasencia a las comarcas en el Martes Mayor de ese año, nunca más se ha vuelto a saber nada.

«Muchos de los componentes de la nueva asociación ya lo eran de Adesne y todos atravesaron una mala situación», señala el alcalde. Motivo por el que la nueva entidad paró al poco de crearse. «Porque la mala gestión económica de Adesne generó unas deudas que se les reclamó de forma personal a los miembros de la directiva de esta agrupación», recuerda Pizarro.

Ocurrió en 2015. Aunque Adesne no tenía actividad desde 2010, jurídicamente seguía abierta y fue objeto de una reclamación de la Junta de Extremadura que, a través del Organismo Autónomo de Recaudación y Gestión Tributaria de la Diputación Provincial de Cáceres (Oargt), pedía a los 14 miembros de su primera junta directiva -la que se formó en 2004, cuando arrancó la entidad- que abonaran 200.000 euros que debía Adesne, al no justificar subvenciones que se le habían concedido, de sus bolsillos y de forma solidaria.

«Esa deuda ha sido saldada entre las mancomunidades y Plasencia, porque también nosotros aportamos dinero, y ahora estamos a la espera de su disolución definitiva para que la nueva entidad, la Asociación Norte de Extremadura, comience a funcionar», reitera Pizarro. «Pero esta vez sin estructura ni trabajadores, porque ayuntamientos y mancomunidades disponemos de técnicos que pueden llevar a cabo la solicitud de fondos y los proyectos que consideremos convenientes para todos», añade.

Según el primer edil placentino, «este fue el problema de Adesne, tenía estructura, personal contratado y llevó a cabo una mala gestión económica, de tal modo que sus deudas han llevado a su disolución». La que el propio alcalde anunció en el primer pleno de su tercera legislatura el pasado día 20. El portavoz socialista Raúl Iglesias propuso que se diera un impulso a determinados organismos en los que participa el Ayuntamiento y que no tienen toda la actividad que sería aconsejable, como es el caso de Adesne. Y Pizarro respondió que esta agrupación «tiene terribles problemas económicos, vive una situación muy delicada». Por eso, «se está a la espera de que sucedan determinadas circunstancias para disolverla y que otra asociación empiece de cero».

En realidad, se espera ultimar su disolución y retomar la Asociación Norte de Extremadura. Integrada por Plasencia y las comarcas y con el mismo objetivo de Adesne, lograr fondos para ejecutar proyectos comunes. «Para avanzar en el posicionamiento del norte también de la mano de iniciativas transfronterizas con territorios del otro lado de La Raya», zanja Pizarro.