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El nuevo plan de tabaquismo pone en jaque al cultivo de tabaco extremeño

El nuevo plan de tabaquismo pone en jaque al cultivo de tabaco extremeño

UPA y Asaja no están en contra de frenar el consumo, pero sí de que se paralicen los cultivos; La Unión, por su parte, cree que supondrá la «desaparición» del tabaco

José Tomás Palacín

Domingo, 7 de abril 2024, 17:31

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El Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo 2024-2027 afectará de forma directa a los cultivos de tabaco del norte de Cáceres, sobre todo a las comarcas de La Vera y Campo Arañuelo.

Y no son menores: representan el 98% del total de la producción de España, 1.700 agricultores trabajan en las explotaciones y alrededor de 17.000 personas están empleadas directa o indirectamente en este sector.

Luis Cortés, coordinador general de La Unión, cree que en ese plan hay que recoger todas las sensibilidades con el mayor consenso posible.

«La industria del tabaco está desarrollando nuevas alternativas que, sin dejar de usar el tabaco como base, reducen de manera considerable el daño para la salud pública, al mismo tiempo que suponen un horizonte de esperanza para miles de cultivadores», ha señalado, en referencia al tabaco calentado, que no quemado, como nueva alternativa.

Sin embargo, Cortés cree que un plan así condenará a la «desaparición» al cultivo extremeño. Según él, es «razonable» aprobar un Plan Integral contra el Tabaquismo, con especial énfasis en los más jóvenes, y que se afronte el »problema de salud pública que genera». Sin embargo, rechaza que se haga «a costa de enterrar el futuro de más 20.000 familias extremeñas y sumir en la pobreza y la despoblación a dos comarcas importantes del norte de Extremadura».

Reunión en Majadas

Esta semana, representantes de UPA-UCE Extremadura, Asaja Cáceres, la Interprofesional de Tabaco, los presidentes de las mancomunidades tabaqueras y varios alcaldes se dieron cita en Majadas de Tiétar para mostrar no su rechazo a que se reduzca el tabaquismo, sino a que se reduzca el número de cultivos.

Ignacio Huertas, secretario general de UPA-UCE Extremadura, explicó a HOY que no se pueden adoptar medidas contra el cultivo y que no tengan repercusión contra el objetivo principal, que es reducir el tabaquismo. De hecho, están en contra de muchas de las medidas propuestas en el plan, como el envasado genérico, algo en lo que Cortés también hizo hincapié.

«Lo rechazamos porque lo que va a generar esto es que nuestro tabaco, que es de calidad y en consonancia tiene un precio distinto, reconocido por el consumidor, se vea abocado a precios mucho más bajos, así como que las marcas de calidad dejan de vender».

Huertas cree que se dejaría de comercializar el tabaco extremeño, que es sostenible, bien producido, para que se siga consumiendo tabaco pero vendiéndose por países terceros: un tabaco de peor calidad y que no genera la importancia que genera el cultivo en Extremadura.

«En Francia pasó una situación similar y no sólo no se redujo el consumo, tal y como ha admitido el Gobierno francés, sino que además el cultivo de tabaco francés ha desaparecido. Ya hemos pedido reuniones con las administraciones para que se haga un estudio de impacto para ver cómo afecta este plan a los cultivos», asegura.

Insiste que no están en contra de reducir el tabaquismo, pero que alternativas como el tabaco calentado -tal y como ha señalado Cortés- podría suponer una alternativa real, así como situar a España, y por tanto a Extremadura, como una de las seis zonas idóneas para producir este tipo de tabaco.

«Hay que tener en cuenta el impacto económico y social que tiene el cultivo de tabaco en el norte de Cáceres. No podemos dejar que se pierda, así como los miles de empleos que genera y que fijan población y mejoran las zonas rurales de nuestra región», considera Huertas.

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