POLÍTICA

Partidos a la caza de candidatos fiables

Vox exigirá un certificado de penales y una vida laboral a sus cabezas de lista, mientras que en Cs admiten que no es fácil romper el bipartidismo en pueblos pequeños | PSOE y PP dicen no tener problema para configurar listas municipales, pero el resto apurará el plazo legal

J. LÓPEZ-LAGO

«A muchas personas en muchos pueblos encabezar una candidatura municipal les suele cambiar la vida, tanto al candidato o candidata como a su familia». La frase es de Rafael Lemus, secretario provincial del PSOE en Badajoz, pero puede aplicarse a cualquier vecino que se dedique o piense dedicarse a la política municipal defendiendo unas siglas.

La actualidad pone el foco en la elecciones generales que se celebran el día 28, pero en la periferia los partidos políticos se afanan en cerrar estos días sus propuestas electorales para los comicios de la otra convocatoria, la del 26 de mayo, cuando se deciden en Extremadura las alcaldías de 388 municipios y la composición de un Parlamento que alumbrará el próximo Gobierno regional. Solo el PSOE ha presentado su lista completa a la Asamblea, del resto solo se conocen algunos puestos de salida.

Sin embargo, el quebradero de cabeza está en las municipales. No es sencillo encontrar candidatos en todos los pueblos, y mucho menos cerrar una lista, tarea que se complica además si ésta debe ser paritaria de hombres y mujeres.

El próximo 22 de abril se cierra el plazo para presentar estas listas municipales cuya proclamación definitiva debe ser el día 30. Que el trabajo no es fácil lo demuestra la inconcreción de algunos partidos, sobre todo los nuevos, a la hora de confirmar en cuántas poblaciones presentarán batalla.

Ciudadanos (Cs), según su coordinadora electoral, Soledad García, habla de que su partido aspira a llegar al 80% de la población extremeña (basta presentar candidatos en diez municipios para llegar a la mitad de la población de la comunidad). En cuanto a Vox, su vicepresidente provincial, Pablo Tena, solo es capaz de asegurar en estos momentos que «habrá papeletas de esta formación en las principales poblaciones».

En ambos casos, lo que sí señalan es que el goteo de simpatizantes y afiliados es constante. En el caso de Cs dan la cifra de casi 800 afiliados y en el de Vox guardan el dato, aunque según Tena se apuntan a su partido unas 25 personas diarias en Extremadura.

Pero una cosa es inscribir simpatizantes y otra encontrar un candidato fiable con una lista detrás que defienda las siglas y el programa para su pueblo durante los próximos cuatro años. Soledad García sabe que en muchas localidades dominadas por un partido pelear a favor de otra opción no es fácil. «Nos encontramos con que no hay demasiada gente joven, algunos no quieren complicarse la vida y prefieren no identificarse políticamente porque luego les puede afectar a su trabajo. No obstante, hay lugares donde se vencen esas resistencias porque hay gente que desea que haya otra alternativa», asegura la dirigente de Cs.

En el caso de Podemos, la secretaría de Organización en Extremadura no puede responder a la cuestión planteada por este diario sobre cómo están afrontando el proceso de configuración de los equipos electorales por esa misma razón: están enfrascados a tiempo completo en completar estas listas de cara al 26 de mayo.

Penetración rural

Por tradición, el PSOE es el partido que mayor penetración tiene en los pueblos de Extremadura. Presentan candidaturas en todos ellos. Sus agrupaciones locales facilitan este proceso y hablan sin ambages de cómo afrontan esta cita electoral.

En presencia, el PP le sigue de cerca desde que en 2015 consiguieron, por primera vez, presentar un candidato en cada uno de los casi 400 municipios de la región. Ahora les falta cerrar acuerdos, pero esperan volver a llegar al cien por cien.

Esta cuestión de presentarse allá donde sea posible no es baladí porque del número de concejales conseguidos en cada partido judicial depende el reparto de poder en las diputaciones provinciales.

En Podemos y Ciudadanos tienen el reto de superar la escasa penetración que lograron en 2015, aunque en algunas capitales fueron decisivos para formar gobierno.

Entonces las marcas municipales del partido de Pablo Iglesias consiguieron en torno a 130 ediles; mientras que la formación que lidera Albert Rivera obtuvo 38 actas de concejal que luego se quedaron en 32 debido a conflictos internos. Vox obtuvo un edil en Helechosa de los Montes. Valga como referencia que PP contó 1.295 concejales y PSOE llegó hasta los 1.642.

Cuando el rival arrasa

Tanto fuentes del Partido Popular, que ha preferido no hablar del modo de elección de sus candidatos en la provincia cacereña, como del PSOE reconocen que hay municipios donde el rival arrasa y cuesta encontrar un cabeza de lista prácticamente destinado a la oposición. Le ocurre al PP en Alburquerque, por citar un ejemplo. Pero esta adversidad, por otro lado, propicia la renovación de caras en la listas. «En 2015 -señala una fuente popular- se perdieron varios ayuntamientos y aquellos alcaldes que pasaron a la oposición ya no han querido repetir, de ahí que tengamos candidatos nuevos en muchos lugares como Mérida, Trujillo, Montijo, Don Benito, Navalmoral de la Mata, Moraleja o Zafra, además de mujeres (Mérida y Cáceres) en dos de las cuatro grandes ciudades de la región donde los socialistas presentan cuatro hombres».

En el PSOE también se da el problema de encontrar un candidato capaz de presentar batalla a alcaldes populares de larga tradición. Otros años les ha ocurrido, por citar dos ejemplos, en Salvatierra de los Barros o Fuente del Maestre. «En general -explica Rafael Lemus- no es tanto problema encontrar candidato sino averiguar quién es la mejor persona para romper esa hegemonía del PP en algunos lugares», reconoce el dirigente socialista que coordina el partido en la provincia de Badajoz.

Por su parte, el PSOE de Cáceres no espera tener problemas para presentar listas en todos los municipios de la provincia, aunque su secretario de Organización, Eduardo Béjar, reconoce que en algunos de ellos probablemente recurran a militantes de otras poblaciones, una práctica habitual a la que también re curre el PP. Béjar menciona el caso de la pequeña población de Carrascalejo, en Villuercas-La Jara, donde el popular Amador Álvarez es alcalde desde las primeras elecciones municipales que se celebraron el 3 de abril de 1979. No obstante, el dirigiente socialista afirma que en estas elecciones encontrar candidatos para completar las listas está siendo más fácil que en las anteriores porque gobiernan en Extremadura y en España. «Eso se nota mucho a la hora de que la gente se anime a dar el paso», dice

Filtros en los partidos nuevos

Si en los comicios de 2015 eran Ciudadanos y Podemos los partidos que sin apenas estructura debían afrontar aquella cita electoral en los ayuntamientos, en este 2019 ese mismo desafío lo tiene Vox. Su vicesecretario provincial y número 1 al Senado, el estudiante de Química de 21 años Pablo Tena, aseguraba esta semana que intentarán llegar «al máximo número de municipios», sin concretar mucho más. Esto tiene riesgos y lo sabe Ciudadanos. Su líder en Extremadura, Cayetano Polo, admitía en enero del año pasado que de cara a las municipales de 2015, cuando el partido naranja solo tenía un año de vida en la región, se precipitaron a la hora de presentar algunas listas donde se «colaron» según su propia expresión candidatos que a los pocos meses tuvieron que ser expulsados del partido (ocurrió en Corporaciones de tanto peso como Badajoz, Mérida, Logrosán o Talayuela).

Ahora su coordinadora electoral, Soledad García, asegura que conocen a todas las personas que integrarán sus listas, las cuales proceden en su mayoría de una vida alejada de la política, por eso tilda de anécdota y poco relevante estadísticamente los casos en que políticos de PP o PSOE se han pasado a Ciudadanos. El crecimiento de esta formación en la comunidad extremeña se evidencia en el hecho de que hace cuatro años contaba con 20 agrupaciones locales, una cifra que se ha elevado hastas las 75 actuaciones, 40 de ellas en la provincia pacense. El triunfo electoral en Cataluña fue determinante para esa subida y ahora les facilita elegir entre más simpatizantes.

Lo habitual en todos los partidos es que aunque la captación de futuros concejales se haga a nivel local, los nombres pasen filtros territoriales y la lista solo sea válida cuando diga Madrid. «Aun así no hay que olvidar que podemos cometer errores y todo el mundo puede sorprender», avisa García.

Ahora, tras las elecciones andaluzas del pasado mes de diciembre, la formación que irrumpió con fuerza en la escena fue Vox, a la derecha del PP y a la que ahora les toca poner filtros. «A diferencia de otros partidos en los que se colaron indeseables o arribistas», sostiene Tena, nosotros pedimos documentos para que haya un control, como un certificado de penales o la vida laboral. De momento -añade- no se ha echado a nadie para atrás por esta razón», señala Tena, debutante en política que asegura que apurarán los plazos legales -Ciudadanos hará lo mismo- para presentar su equipo de gala de cara a las municipales del 26 de mayo. Unas elecciones, según el socialista Rafael Lemus, que se verán «muy condicionadas, más que nunca» por las elecciones generales del próximo 28 de abril.