LA OPINIÓN DE NUESTROS LECTORES

Mis sentimientos con el Convenio Marco Estatal de Dependencia

Mis sentimientos con el Convenio Marco Estatal de Dependencia

Luis Manuel Monforte (Talayuela 1982). Secretario Regional del Sector Autonómico y Sociosanitario de FeSP-UGT Castilla-La Mancha y actualmente miembro de la Comisión Negociadora del Convenio Estatal de Dependencia.

REDACCIÓN HOY TALAYUELA
REDACCIÓN HOY TALAYUELA

«Triste» Triste y lamentable cuanto menos me parece la situación actual del Convenio Marco Estatal y por extensión de las trabajadoras y trabajadores del Sector.

La pasada semana me sorprendió la noticia sobre la Sentencia Desestimatoria que obtuvimos de la Audiencia Nacional sobre la denuncia que planteó UGT acerca de las funciones de limpieza de las Gerocultoras (colectivo mayoritario en el Sector), ya que en UGT entendíamos y entendemos que incluir funciones de limpieza «desprofesionaliza» a las trabajadoras encargadas de prestar los cuidados directos a nuestros mayores.

Conscientes de que no podíamos avalar con nuestra firma ese «despropósito» y siguiendo nuestra lucha en defensa de los trabajadores, tomamos la decisión de llegar hasta el final para reconocer y visibilizar las labores y tareas de las trabajadoras del ámbito sociosanitario residencial.

«Traicionado» He pasado de la tristeza al asombro y al sentimiento de traición, al conocer el contenido de la Sentencia Desestimatoria de La Audiencia Nacional que no entra a dirimir si las funciones de limpieza son o no son de las Gerocultoras, sino que indica que se prioriza el derecho o la capacidad negociadora de las partes firmantes, esto quiere decir clara y llanamente que CCOO y las Patronales, pervirtiendo el derecho a la negociación, han pactado «una chica para todo» en detrimento del cuidado de los mayores. Permitiéndose el lujo de firmar que las Gerocultoras podrían hacer funciones de limpieza, planchado o tareas relacionadas con la cocina.

«Estupefacto» Posteriormente, y con el paso de los días, «sigo triste, con sentimiento de traición y estupefacto»; tras analizar con detenimiento la sentencia,»; no doy crédito a lo que Lares declara en la Audiencia Nacional quién solicita la desestimación de la demanda y declara que estamos ante un cambio de cultura en la atención a personas mayores mediante las unidades de convivencia en las que la forma de abordar las situaciones como las competencias y funciones/responsabilidades de los profesionales, y no sólo los de atención directa, deben variar para conseguir un modelo de atención personal.

No concibo como una Patronal puede tener tantas visiones y versiones de una misma cosa, no consigo entender cómo pueden seguir vendiendo que apuestan por los nuevos modelos de Gestión de la Dependencia como es la Atención Centrada en la Persona; la Filosofía de este modelo habla de profesionales especializados en la atención directa a los usuarios… y luego usan toda su fuerza jurídica para conseguir y mantener una «chica para todo», a la que le quitan tiempo de atención directa al usuario para que friegue los pasillos, «si LARES, es más importante que el pasillo esté limpio a que se atienda correctamente al usuario».

LARES para los que no me hayáis entendido, los mismos que piden a las Administraciones en algunas CCAA que se rebajen las ratios de personal para poder hacer viables sus centros, como por ejemplo Castilla-La Mancha y los mismos que se hacen llamar el Tercer Sector o Sector Solidario.

«Cabreado» Finalizo mi segunda semana del 2019 «triste, con sentimiento de traición, estupefacto y cabreado»; ahora cabreado al analizar la plataforma conjunta propuesta por las patronales para el próximo VIII Convenio Marco Estatal y ver que «el despropósito» del VII Convenio no tiene límites y ahora proponen que la Gerocultora no solo limpie o haga funciones de planchado, sino que ahora pretenden que tengan tareas relacionadas con la recogida de platos sucios o cargas de lavavajillas.

No quiero terminar este artículo sin activar una alarma sobre la perversa utilización de las redes sociales para que quien escribe sin ningún sentimiento de culpa difunda una realidad distorsionada sobre lo que está pasando con el Convenio Estatal de Dependencia y con la citada sentencia. Mi consejo: «hay que leer, hay que leer muy bien e informarse de la verdad».

Una sociedad que no cuida de sus mayores con todas las garantías, bajo mi visión, es una sociedad vacía, fría y sin futuro.