De viñas tradicionales a ecológicas en Madrigal de la Vera

Arroyo y Luis, primero y tercero por la izquierda, en la poda. /e.g.r.
Arroyo y Luis, primero y tercero por la izquierda, en la poda. / e.g.r.

La asociación de Madrigal instruye a socios y allegados en prácticas sostenibles y medioambientales que además mejorarán la producción | Los pitarreros de la zona aprenden cómo sustituir los productos químicos para elaborar vino

M.A.M.

Macerado de ortiga para pulgones, mezcla de arroz, agua y leche para hongos, tierra de diatomeas para plagas y enfermedades, jabón potásico para insectos chupadores, aceite de parafina para estados hibernantes (huevos, larvas, etcétera) y polisulfuro de calcio para hongos y ácaros son algunas de las propuestas para combatir plagas y enfermedades de las viñas, en aras de sustituir los productos químicos que tanto las están perjudicando.

Estos son solo algunos ejemplos de las propuestas que el ingeniero agrónomo Axel Torrejón trasladó esta semana a cerca de medio centenar de agricultores de la comarca de la Vera y Candeleda (Ávila), dentro de las jornadas 'Enología, cultura popular y turismo; mostrando lo rural', que organiza la Asociación de Pitarreros de Madrigal en colaboración con la Diputación Provincial.

Las jornadas, que también contienen un viaje cultural y una ruta turística por la zona, incluyen este curso con un objetivo claro. «Recuperar los viñedos que antiguamente se manejaban de forma tradicional para que ahora además sean ecológicos, respetando el medio ambiente y además con buenos resultados», explica Torrejón. «No se trata de técnicas ni tratamientos más caros pero sí de mayor calidad y beneficioso para todos», insiste, recordando que el uso o abuso de productos químicos no solo repercute negativamente en la planta y las tierras, sino en el propio agricultor a la hora de aplicarlos y en el fruto final, en este caso la uva y por ende el vino y los consumidores.

Es más, estudios de diversas universidades certifican que el vino ecológico presenta mayor concentración de sustancias antioxidantes que el que no lo es. Entre estas el resveratrol, conocido como «el antioxidante de la eterna juventud».

Teoría

El curso, titulado 'Recuperación viñas, poda, buenas prácticas medioambientales y vino de pitarra', incluyó una parte teórica y otra práctica. La teoría se centraba en concienciar a los pitarreros -entre los que había varias mujeres- que plagas y enfermedades se pueden tratar con productos ecológicos obteniendo éxito similar al de utilizar químicos. «El principal problema es que casi todo el mundo hace lo que escucha en el bar o lo que les dice el comercial de los productos químicos, que al fin y al cabo está para vender», afirma.

Después deben establecer un buen diagnóstico y seleccionar que preparado utilizar, para lo que les ha facilitado más de una decena de recetas (con sus proporciones y época de aplicación) para otros tantos tratamientos, entre los que no faltó el ya conocido azufre en polvo, muy utilizado en el tratamiento de la araña.

Entre los numerosos apuntes que han tomado los asistentes también se encuentran los necesarios para elaborar biofertilizantes, como el resultante de mezclar azúcar, ceniza, tierra de bosque y leche. «Necesitamos formar y concienciar, porque todo ha cambiado mucho. Antes, por ejemplo, se labraba con animales, caballos o mulos, que a su vez aportaban estiércol con sus defecaciones y nitrógeno con la orina. Eso ya no es así, ahora en cambio aportamos herbicidas a la tierra».

También cambiar algunas mentalidades, como la idoneidad de tener el terreno bien labrado y sin hierba. «No es que no sea necesario, es que es perjudicial. La cubierta vegetal, como las hierbas que salen entre las vides, ayudan a fijar el carbono y mantienen la humedad en el suelo, ya que hace sombra y evita que el sol incida directamente en la tierra», apunta.

Práctica

Por la tarde, la actividad se trasladó a viñas de la zona, donde de manos del especialista Pedro Arroyo aprenden a llevar a cabo podas más beneficiosas para la planta. También practican en la elaboración de los preparados anteriormente mencionados, insistiendo mucho en las proporciones, sin necesidad de multiplicar la dosis con la falsa idea de que será más efectivo, como habitualmente se hacía con los productos químicos.

No obstante Torrejón insiste en que se trata de un proceso -cambiar de como se venía haciendo a estas técnicas y productos ecológicos- que debe llevar de uno a dos años, no de forma radical, periodo de adaptación que además servirá para que los pitarreros constaten de primera mano como sus viñas van mejorando.

Para concluir el presidente de la Asociación de Pitarreros, Luis Luis Chozas, destaca que la buena acogida que ha tenido el curso es reflejo «de lo hartos que estamos de productos químicos, porque al final estamos envenenando las viñas. Queremos hacer ecología con las uvas, porque con los químicos estamos perdiendo más que ganando».